Nos empeñamos todos en desbrozar el borde del sendero, cuando esta barrera hundida a 25 cm detiene los rizomas de grama mucho mejor
Cada primavera regresa la grama entre las baldosas, pero el verdadero problema no está en la superficie: vive bajo tierra en forma de rizomas. Una barrera sólida hundida a 25 centímetros, correctamente instalada y vigilada, es la única defensa real contra esta invasión silenciosa.