Rociaba fungicida en mis tomates por la mancha negra del extremo: un agrónomo me mostró que no estaba tratando el problema correcto en absoluto
Tres semanas fumigando fungicidas sin resultado. Un agrónomo me mostró que la podredumbre apical no es una enfermedad fúngica sino un trastorno fisiológico causado por deficiencia de calcio y riego irregular. El verdadero culpable estaba en mi regadera, no en el aire.