Mi padre siempre metía una mecha de algodón en sus macetas antes de irse: me reí durante años antes de entender por qué tenía razón
Durante años parecía un ritual absurdo, pero el truco del algodón que mi padre metía en las macetas escondía un principio de física pura: la capilaridad. Un sistema de riego ingenioso, económico y perfecto para vacaciones cortas que cualquiera puede montar en segundos.