Metí las rejillas del horno en agua muy caliente con bicarbonato solo por dejarlas a remojo una noche: por la mañana entendí lo que el espray nunca había tocado

Metí las rejillas del horno en agua muy caliente con bicarbonato solo por dejarlas a remojo una noche: por la mañana enten...

Un remojo nocturno con bicarbonato de sodio y agua caliente elimina la grasa acumulada de las rejillas del horno de forma sorprendentemente efectiva. Mientras el espray desengrasante apenas roza la superficie en minutos, la combinación de calor prolongado, abrasión suave y poder alcalino trabaja durante horas sin intervención.