Planté mis puerros de invierno en octubre solo por esperar a que refrescara: al arrancarlos en enero, entendí lo que no había hecho la raíz

Planté mis puerros de invierno en octubre solo por esperar a que refrescara: al arrancarlos en enero, entendí lo que no ha...

Esperé el frío de octubre para plantar mis puerros, pero en enero descubrí que el problema nunca fue el clima. La raíz débil, el suelo compactado y el plantel inmaduro revelaron errores que cometí semanas antes de meter una sola semilla en tierra. Una lección sobre cómo el momento no lo es todo.