Dejaba el platillo del poto lleno de agua después de cada riego de verano: cuando saqué el cepellón de la maceta, ya era tarde
El platillo de agua que parece un gesto de cuidado es en realidad una sentencia de muerte lenta para tu poto. La asfixia radicular y los hongos que proliferan en el agua estancada destruyen las raíces sin aviso previo, pero existen señales silenciosas que puedes aprender a interpretar antes de que sea demasiado tarde.