Nos empeñamos todos en frotar las hojas negras de la monstera, cuando este gesto con un bastoncillo al 70 % elimina la causa en una sola pasada
Frotar las manchas negras de la monstera es un error: no son suciedad sino fumagina causada por cochinillas ocultas. Un bastoncillo humedecido en alcohol isopropílico al 70% aplicado directamente sobre el insecto lo mata al instante, eliminando la causa real en una sola pasada.