Arranqué la hiedra de mi fachada tirando de los tallos verdes un sábado: al ver lo que se vino con ella, ya era demasiado tarde
Un sábado de buena voluntad terminó en parches de revoco destrozado. La hiedra se adhiere con raíces aéreas microscópicas que pueden arrancar pintura, mortero e incluso revelar daños ocultos en muros antiguos. Descubre qué pasó y cómo evitarlo.