Regué mi Calathea con agua del grifo durante meses solo por comodidad: cuando miré los bordes de las hojas de cerca, ya era demasiado tarde
Durante meses regué mi Calathea con agua del grifo sin saber que estaba envenenándola lentamente. El culpable no era el cloro, sino el flúor municipal que se acumula en las hojas y causa un daño irreversible. Aquí te cuento cómo identificarlo antes de que sea demasiado tarde.